Benítez, abogado oriundo de Tuxpan, quien se ha desempeñado en otras áreas de Contraloría en la administración estatal, está desatado y cuenta que su cercanía con Eligio Morales, padre de Elizabeth Morales, le dará el derecho a mantenerse en la administración pública pero no se ha dado cuenta que primero tiene que salvarle el pellejo a su amigo David Velasco Chedraui, a quien engaña con que todo está bien, a pesar de que el batidero está peor que el de las calles de los pueblos inundados en la zona sur de la entidad veracruzana.